El ascensolectura de 6 minutos

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*Bitácora del Profesor Billam – Primer Ascenso Mecánico – Primera Observación Estelar Registrada – Edad 90-7*

*Entrada 1*

“Contra mis mejores instintos – y no pocas advertencias – he decidido emprender El Ascenso. Aclaro que estoy plenamente consciente del peligro, y de lo poco probable de un retorno exitoso (no se me escapa que nadie ha logrado superar el límite del segundo nivel espectral, ni los terribles efectos sufridos por aquellos que lo han intentado antes de mí). Es por eso que he tomado las medidas necesarias para asegurar que esta bitácora regrese a la superficie, pase lo que pase. “

*Entrada 2*

“A pesar de lo que pueda parecer ante esas lúgubres palabras iniciales, mi plan está lejos de ser motivado por algún accionar autodestructivo, ni mucho menos. Por el contrario, me dispongo a aventurarme hacia las alturas guiado por la curiosidad más simple y honesta; motivado por la necesidad de saber tan solo un poco más sobre este mundo que habitamos. Por demasiado tiempo nuestra visión se ha visto opacada por los miedos y mitos de la antigüedad, acostumbrados como estamos a la oscuridad que nos cobija continuamente; temerosos de esos supuestos monstruos brillantes que moran en las alturas. No planeo sacrificar mi vida en esta expedición, pero estoy listo para hacerlo, si acaso eso nos acerca un poco más a las verdades últimas y a nuestro rol en la existencia.”

*Entrada 3*

“A pesar de mi rechazo natural hacia las “explicaciones” místicas, no soy ingenuo sobre la naturaleza de mi viaje, y he tomado todas las medidas que he considerado necesarias para maximizar la probabilidad de un retorno exitoso. Por edades he sospechado que el principal problema del Ascenso es la manera en la que nuestros cuerpos funcionan con respecto al medio en el cual por tantísimas generaciones nos hemos desempeñado. Por algún proceso de adaptación ancestral, nos hemos vuelto dependientes de la manera en la que la Esencia nos presiona – aunque resulte imperceptible – no solo contra el suelo, sino hacia adentro de nuestros propios cuerpos, permitiendo el funcionamiento normal del organismo (admito lo especulativo de esta afirmación, pero si tengo razón este viaje me permitirá evidenciarlo con gran solidez). ”

*Entrada 4*

“Experimentos realizados recientemente indican que efectivamente La Esencia no es idéntica en su composición en cada punto (sin ánimos de caer en tabús en este tema, solo cito los resultados que tengo a mi disposición), y sostengo la hipótesis de que esto explica los síntomas que reportan los que han intentado el Ascenso: debilidad, sangrado sin razón aparente, incapacidad para respirar, dolores en la región intermedia, entre otros. Haber logrado mecanizar mi propia travesía mediante el atrapado de los gases primordiales (crédito a Humbry y Cass por el desarrollo de este increíble material) me permitirá continuar a pesar de los problemas físicos que puedan surgir. Adicionalmente, he confeccionado una vestidura que debería ser capaz de sustituir la presión de la Esencia alrededor de todo mi cuerpo, si mis cálculos son correctos. Por supuesto, no tengo aún hipótesis sobre los “monstruos brillantes” que reportan en las lejanías, pero no me sorprendería que fuese alguna clase de ilusión visual conectada a las fallas fisiológicas. Cuesta creer que existan seres vivos capaces de producir suficiente energía como para cegar a alguien.”

*Entrada 5*

“El Ascenso continúa sin mayores eventualidades (aunque admito que la plataforma ha estado haciendo sonidos realmente espeluznantes), y mis estimaciones indican que ya superé el segundo nivel. Sin duda, se trata ya de una expedición histórica – pero apenas comienza, y la ansiedad por saber lo que me espera (nada menos que la verdadera naturaleza del mundo) me ha estado privando del descanso que tanto requiero. Aún no percibo las supuestas luces, pero se me aparecen en pesadillas terriblemente recurrentes, siempre acompañadas de enormes dientes como los de los carpíñagos de la cuevas, o peor. El traje parece, al menos, haber servido su propósito hasta el momento.”

*Entrada 6*

“¡Las he visto! ¡Son reales! A riesgo de que interpreten que he perdido la cordura, debo decirles que, efectivamente, un par de luces que han de estar muy lejos (pues no distingo en absoluto a las criaturas que las generan) pueden apreciarse en la distancia. La luminosidad se ha vuelto incrementalmente molesta a medida que pasa el tiempo, y he tenido que recurrir a los cristales opacos que empaqué con recelo para poder seguir observando. Mi propio brillo corporal es ya casi totalmente imperceptible. ”

*Entrada 7*

“El Ascenso continúa, y la luminosidad ahora domina por completo el paisaje. El mismo color de la Esencia ha cambiado significativamente, haciéndome ponderar si en algún momento habremos percibido el mundo como realmente es, nosotros, criaturas de la oscuridad. Pensar es en general lo único que puedo hacer – además de grabar esta bitácora – pues mi traje ha comenzado a fallar como mecanismo para evitar la despresurización. Siento un dolor de cabeza perenne y el innegable sabor de la sangre en la boca me indica que el daño podría ya ser irreversible. Me cuesta mucho, con el perdón de los eventuales oyentes, organizar mis ideas. ”

*Entrada 8*

“Me he estado debatiendo, por lo que se siente como una eternidad, sobre si debo o no reportar lo visto. ¿Alguien creería en mi testimonio al afirmar que el techo del mundo es un espejo luminoso? ¿Creerían qué en él me he visto reflejado como nunca antes pude hacerlo? Hasta yo comienzo a dudar de mis percepciones, ignorante de si las causas son realmente externas, o imaginaciones fuera de control. En todos los sentidos, estoy cerca del final, y he decidido que ustedes sepan – decidan o no tomarlo por cierto – el desenlace de esta historia. ”

*Entrada 9 – Final*

“Esta será mi última entrada. La plataforma ha atravesado el espejo y he “salido de la Esencia” – por más contradictorio que suene. Siento mi cuerpo completamente inhabilitado, más allá incluso de la posibilidad de experimentar dolor, o el pánico que normalmente asociaríamos a tal estado. No puedo respirar, pero quisiera relatarles lo poco que puedo ver, con este último aliento. Como se me advirtió, no pude alcanzar las luces. Han de ser miles – cientos de miles – brillando en las alturas. La esencia pareciera ser alguna especie de sustancia en la que todos estamos inmersos, de indecibles dimensiones, expandiéndose hacia todos lados, pero claramente limitada, pues se queda pequeña ante lo que veo más allá. Las luces reinan sobre una cúpula inmensa que lo recubre todo. Y yo, en el límite entre dos mundos, con más preguntas que respuestas.

Desafortunadamente, se me acaba el tiempo, y debo dejarlos ya. Espero que este mensaje los encuentre con bien, y que otros puedan continuar mi labor en el futuro. Quizá sea algo irresponsable de mi parte, y recomiendo que aprendan de mi experiencia si deciden seguir mis pasos, pero les aseguro: tienen que ver esto… Tienen que verlo…”

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