Afirmaciones sin sustentolectura de 2 minutos

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Para quienes hacen afirmaciones sin base en la evidencia, sobre todo si persiguen algún beneficio financiero a partir de ellas, el escrutinio y la crítica abierta siempre representarán grandes amenazas. Desde que existe el pensamiento científico moderno, videntes, espiritistas, líderes religiosos, adivinadores, astrólogos, naturópatas, sanadores, vendedores de piedras energéticas y talismanes, conspiranóicos, y otro sin número de variaciones ocupacionales, se han visto obligados a navegar las aguas tormentosas del cuestionamiento escéptico, envidiando la suerte que tuvieron sus antecesores al operar en una época en la que el misticismo parecía una parte plausible del universo que habitamos.

No que les falte el ingreso. Aún hoy, en pleno siglo 21, entre dispositivos conectados mediante mecanismos cuánticos, manipulación genética frecuente y robots solitarios explorando otros mundos, millones de personas recurren a diario al pensamiento mágico que limitó por tanto tiempo a nuestros ancestros, frustrados con la complejidad creciente de un mundo en el que cada vez parecemos más pequeños y desprovistos de control.

El “movimiento escéptico” es un intento continuo por alejar a la especie humana de las soluciones falsas y las promesas vacías, no en aras de robar a las personas del consuelo que puedan encontrar en sus tradiciones, sino con la intención firme de revelar que el cosmos es mucho más maravilloso en su forma real, y que es posible comprenderlo si nos atrevemos a verlo valientemente al rostro, mejorando en el proceso nuestra condición de vida.

stephanie guttormsonEs una lucha cuesta arriba, y quienes dependen del engaño para subsistir no piensan ceder ni un centímetro en ella. Por eso observamos demandas civiles como la del sanador auto-declarado Adam Miller a mi amiga y colega en la Fundación Richard Dawkins, Stephanie Guttormson, por haber publicado un video cuestionando sus supuestos poderes curativos.

En el video, luego de analizar la afirmación de Miller sobre unas supuestas “estructuras celulares oscuras” que él puede desaparecer con rezos, Stephanie replica: “Adam Miller es un charlatán, un estafador, un vendedor de aceite de serpientes. Arriesgan sus vidas posponiendo o evitando el tratamiento médico adecuado por acudir a él para recibir ayuda. Más importante aún, se arriesgan al creer sus afirmaciones sin sustento”.

A falta de evidencia para defender un argumento, solo queda intentar silenciar al rival, como Miller pretende con esta demanda. La buena nueva es que Stephanie no está sola, y gracias a las donaciones de escépticos y compañeros, su defensa legal podrá buscar que sea Adam quien tenga que demostrar sus habilidades místicas si pretende un resultado favorable a su caso.

Solo espero que los miembros de la corte estén cómodos. Algo me dice que será una larga espera.

Acá les dejo el video de Stephanie en su idioma original:

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